cerveza artesana

Cerveza artesana vs. Cerveza industrial: no es lo mismo

Cervezas hay muchas y de muy diferentes tipos a lo largo del mundo, clasificadas según el tipo de fermentación de la levadura utilizada, a los ingredientes que se utilizan para su obtención, a su origen, etc. No es nuestro propósito presentar una masterclass acerca de la cerveza, pero sí trazar una línea que diferencie dos clases: la industrial y la artesana.

Incluso el propio verbo que se utiliza para referirse a cómo se ha obtenido la cerveza es una clara muestra de qué podemos encontrarnos según el proceso: no es lo mismo fabricar una cerveza que elaborarla.

Fabricar una cerveza industrial o elaborarla artesanalmente

Como bien sabemos, la cerveza es un producto de masas que se consume en casi todas las culturas y países del mundo, y es precisamente este éxito el que empuja a muchos productores a hacer más hincapié en que esta resulte económicamente viable y pueda ofrecerse a un precio asequible que en la calidad.

Si hablamos de cerveza industrial, hemos de señalar que la receta de la que parte depende en gran medida de los réditos monetarios que pueda generar como producto, mientras que en el caso de la cerveza artesanal la pureza de la composición se reduce a agua, malta, lúpulo y levadura, pudiendo jugar el maestro cervecero añadiendo matices que redunden en la obtención de una cerveza original.

Tampoco encontraremos conservantes ni estabilizantes de origen químico en la cerveza artesana, condición que no cumplen las cervezas industriales ya que la obligación de producir en masa obliga a añadir este tipo de sustancias para que pueda ser consumida tras largos periodos desde su fabricación.

Otro de los factores que diferencian ambos tipos de cerveza, y que definen su sabor, es la pasteurización: mientras que en las cervezas de origen industrial sí se lleva a cabo este proceso, en la cerveza artesana se prescinde de él, conservándose intactas las notas organolépticas de la bebida.

También es característico de las cervezas artesanas que unos pequeños sedimentos se depositen en el fondo de la botella: estos restos son sinónimo de un filtrado manual, una peculiaridad que no pasa desapercibida a los ojos de los auténticos beer lovers.

Por todo lo anterior, y como no podía ser de otra manera, desde Casa de Alba apostamos por ofrecer a nuestro público una cerveza artesana de la máxima calidad, elaborada a partir de las mejores maltas, lúpulos y levaduras a nivel mundial, y con el toque mediterráneo que el aroma a naranjas cultivadas en nuestras fincas le otorga.

Descubre nuestra cerveza: te aseguramos que una vez la pruebes se convertirá en asidua de tu despensa gourmet.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *