jamon iberico

Cómo identificar un jamón ibérico 100% sin equivocarse

Recientemente, el jamón ibérico ha estado en boca de todos, ya no solo por haber sido, como cada navidad, uno de los productos estrella más consumidos durante estas fiestas, sino también por la polémica suscitada a raíz de algunos artículos publicados en medios de comunicación extranjeros que han hecho tanto ruido fuera de nuestras fronteras que han tenido eco en nuestro país, y que apuntaban a un fraude en la denominación de este producto.

Por desgracia, algunos de los casos comentados sí son reales, lo que hace que el consumidor tenga que permanecer ojo avizor y adiestre su vista, olfato y gusto si no quiere que le den gato por liebre.

El jamón ibérico es un producto que se merece ser tratado con rigor y desde el respeto que uno de los más importantes exponentes de nuestra gastronomía merece; por ello, queremos presentar algunas de las claves que nos ayudarán a reconocer un jamón 100% ibérico sin equivocarnos.

Etiquetado. Desde 2014, y mediante una norma que modifica el Real Decreto 1469/2007, todas las piezas han de ir acompañadas de una etiqueta que certifique la procedencia del animal del que ha sido obtenida: 100%, 75% y 50%.

Además, existen ciertas propiedades organolépticas que permiten distinguir un jamón 100% ibérico: su carne es más oscura, llegando a acercarse al tono del vino tinto; tiene menos veta que los demás, y su grasa conforma una especie de “Y”; en cuanto a su caña, es más delgada, al igual que el resto de la pieza, que transpirará grasa natural.

En Casa de Alba queremos transmitirte la tranquilidad de que todos nuestros productos ibéricos, incluido nuestro jamón, han sido obtenidos a partir de animales 100% ibéricos criados en libertad y alimentados con bellotas, y han sido elaborados de manera artesanal en Guijuelo, la cuna del ibérico: conoce nuestra gama de productos y compruébalo por ti mismo.